domingo, 20 de marzo de 2011

Magnus el rojo



Extraído de la wikipedia de warhammer 40.000 en español

Mundo natal: Próspero, un planeta apartado e inhóspito, refugio de una comunidad de psíquicos desterrados.

Infancia: Magnus aterrizó en el centro de la Ciudad de la Luz, única ciudad de Próspero. La comunidad de psíquicos pronto vieron sus grandes aptitudes para la hechicería y lo adoptaron e instruyeron. Pronto llegó a superar a cualquiera de los demás psíquicos de su comunidad.

Contacto con el Emperador: El Emperador llegó a Próspero y al encontrarse frente al primarca, ambos se abrazaron como si fueran viejos amigos largo tiempo separados. Muchos creen que se habían conocido mucho tiempo antes, cuando sus mentes se encontraron en el Immaterium.

Carácter: Magnus siempre fue curioso y estudioso, ávido de conocimientos. Nunca creyó que un conocimiento fuera malo de por sí, cosa que lo llevó a la perdición, pues hurgó en conocimientos que jamás tubo que tocar. Daba mucha más importancia al intelecto que a la fuerza bruta. Eso se demuestra en que, a pesar de ser un coloso entre sus hermanos primarcas, siempre se dedicó al estudio y despreció el alardeo de la fuerza física.

Relación con los demás primarcas: Magnus se llevó bien con todos los primarcas, a pesar de las diferencias de pareceres con la mayoría de ellos. Con el único primarca con el que tubo roces fue con Mortarion, ya que el sombrío primarca de la Guardia de la Muerte nunca confió en los poderes místicos que usaba el primarca.

Influencia en su legión: Los Mil Hijos, a diferencia de otras legiones, eran una legión de eruditos. Las creencias de su primarca acerca de la búsqueda de conocimiento estaban profundamente arraigadas en los marines de los Mil Hijos. Hasta el más simple marine era poseedor de una cantidad de conocimiento equipareble al de los epistolarios de otras legiones. Sin embrago, actualmente la configuración de la legión es distinta. La Rúbrica de Ahriman acabó con las mentes de gran parte de los Mil Hijos. No obstante, aquellos dotados con poderes psíquicos y que sobrevivieron a la Rúbrica siguen buscando el máximo conocimiento. El ejemplo más conocido es el propio Ahriman, embarcado en la búsqueda de la Biblioteca Negra.

Magnus es un coloso física y psíquicamente, el primarca con mayor poder psíquico (por encima incluso del propio Horus). Un gigante que quizás sea de los más poderosos de entre todos sus hermanos. Desgraciadamente, su acto de lealtad al Emperador fue malinterpretado y eso terminó de distanciarlos puesto que su padre era contrario a su búsqueda de conocimiento, siendo rechazado por algunos de sus hermanos antes de la Herejía. Sin embargo, sólo un ser tan poderoso y a la vez tan intelectual podría haberse entregado tanto a los increíbles poderes de la disformidad.

En su planeta, Próspero, tuvo la increíble suerte de estar en su más adecuado hogar, ya que los psíquicos de este mundo no lo rechazarían ni lo marginarían como se habría hecho en otro mundo. Cayó en la plaza central del mundo como un meteoro rojizo con una gran cola.

Finalmente superó a todos los psíquicos de Próspero en poder, sobretodo cuando, en vez de canalizar las energías del inmaterium, miró en el corazón de la disfomridad con su ojo ciclópeo para descubrir sus secretos.

La Gran Cruzada

Magnus recibió al Emperador cuando éste vino a Próspero tras encontrar a su hijo perdido gracias a su potente presencia en la disformidad.

Magnus dejó en herencia a los Marines de sus Mil Hijos una mutación psíquica, por lo que Magnus los instruyó para manejar y no dejar sin control tales poderes. Algunos temían el peligro de estas mutaciones y no dudaron en protestar; sin embargo, Magnus los hizo callar. Durante la Gran Cruzada cosechó grandes éxitos, aunque destacó por lo impetuoso de su carácter. Dado su contacto con xenos durante sus conquistas, Magnus apreció el psiquismo de otras razas y así comenzó a reunir cualquier conocimiento o información relacionada con la disformidad en el vasto Libro de Magnus. Es probable que estos intereses se basen en una influencia del Caos en su ser tras ser arrebatado al Emperador.

Sin embargo, se ganó la desconfianza, entre otros, de los primarcas Mortarion y Leman Russ, que desconfiaban de su hechicería. Para solucionar la polémica, el Emperador los reunió en Nikea, formando el Cocilio que lleva su nombre. La hechicería fue ilegalizada, pero se apreció y permitió a los psíquicos pues eran de utilidad para el Imperio. A regañadientes, Magnus aceptó la resolución del Concilio.

La Herejía de Horus

Magnus vio desde su torre en la disformidad cómo horus rendía culto a los Dioses del Caos en Davin y lo que estaba tramándose. Avisó al Emperador, pero para ello, dadas las fuertes protecciones psíquicas del Palacio Imperial, Magnus utilizó potente hechicería con la que destrozó las mismas. Advirtió al Señor de la Humanidad de la traición de Horus, pero su padre no lo creyó y, viendo que había usado la prohibida hechicería y había acusado a su más amado hijo, lo acusó de traidor; para acentuar esto, el violento Leman Russ instó al Emperador para castigar a Magnus, así que se le permitió partir con sus Lobos Espaciales a devastar Próspero y traer encadenado a Magnus. Pero parece ser que fue el mismo Horus quien (sin haber sido aún descubierta su herejía), ordenó como Señor de la Guerra a Russ el destruir Próspero.

Russ y Magnus lucharon en Próspero, pero cuando Leman estuvo a punto de acabar con su hermano, Magnus desapareció en la disformidad, donde Tzeentch le ofreció conservar todo su conocimiento. Sin restricciones psíquicas, Magnus aceptó.

Combatió con Horus en Isstvan V. Pero algunos de sus marines se horrorizaron ante las mutaciones de Tzeentch y formaron por separado una nueva comunidad. Magnus acompañó a Horus a Terra donde participó ya como un Príncipe Demonio de Tzeentch.

Tras la Herejía

Magnus marchó al Planeta de los hechiceros, en el Ojo del Terror. Tras la Rúbrica de Ahrimán, Magnus estuvo a punto de acabar con el bibliotecario, pero Tzeentch le instó a no dañar a "uno de sus peones". Furioso por las consecuencias catastróficas de la Rúbrica, Magnus se halla en su Torre del Cíclope, palneando destruir la galaxia y el Imperio. Es el segundo priamrca más activo en el plano físico después de Angron.

sábado, 19 de marzo de 2011

Mil Hijos



Extraído de la wikipedia de warhammer 40.000 en español

El nombre Mil Hijos tiene su origen en la serie inicial de impresiones de estructura genética efectuada a partir del tejido de su Primarca,Magnus el Rojo. Magnus era un Primarca de cabellos rojizos y extremadamente corpulento, que tenía un solo ojo en medio de la frente. Debido a este, a veces se le denominaba ; Magnus el cíclope o el Cíclope Rojo. En realidad su alma había sido contaminada por el Caos: Tzeentch le inspiró una fascinación por las fuerzas ocultas del espacio Disforme y los secretos que se escondían en él. A partir del modelo de su estructura genética fueron creados mil Marines Espaciales: Los Mil Hijos de Magnus. Posteriormente fue creada una Legión compuesta por miles de guerreros Marines Espaciales para participar en la Gran Cruzada, pero la Legión siempre mantuvo el título de los Mil Hijos.

El camino a la condenación de la Legión de Marines Espaciales de los Mil hijos fue más largo que el de la mayoría. Incluso antes de la Herejía, Magnus ya encauzó a sus descendientes hacia el estudio de conocimientos arcanos y la práctica de la hechicería, a pesar de las advertencias del Emperador de que permanecieran al margen de tales artes. Sin embargo, se mantuvieron leales tanto al Emperador como a la humanidad, a pesar de su creciente interés por la magia.

Cuando Horus lanzó sus fuerzas contra el Imperio, los Mil Hijos trataron al principio de utilizar sus poderes secretos para avisar al Emperador. Desconfiando de cualquier asunto relacionado con el Caos, el Emperador declaró herejes a los Mil Hijos: envió a Leman Russ y a sus Lobos Espaciales para que destruyera el planeta natal de los Mil Hijos, Prospero. Estos se vieron obligados a declarar la guerra contra su Emperador, y tuvieron que luchar a favor del Caos para poder sobrevivir y proteger la sabiduría que habían atesorado. Los Mil Hijos buscaron la protección del Dios del Caos Tzeentch, El que Transforma las Cosas, el más poderoso hechicero entre los dioses del Caos. Tzeentch les protegió bien y los Hil Hijos escaparon después de la Herejía hacia el Ojo del Terror, donde encontraron el mundo demoníaco que les había sido prometido. Este planeta pasó a ser denominado el Planeta de los hechiceros, donde los Mil Hijos se establecieron bajo el gobierno de Magnus el Rojo.

El antiguo Primarca de los Mil Hijos fue elevado a la condición de Príncipe Demonio de Tzeentch, y estableció su base en una fortaleza volcánica denominada la Torre de Cíclope. Al igual que su señor, la Torre más alta de esa fortaleza está coronada por un único ojo viviente que observa los alrededores, vigilando a los súbditos de su señor; es el eterno guardián y perro de vigilancia del Rey Hechicero. Bajo la supervisión del Cíclope, los Mil Hijos continúan su estudio de la magia, y muchos se convierten en poderosos hechiceros de Tzeentch.

Sin embargo, a medida que transcurría el tiempo, numerosos miembros de los Mil Hijos fueron víctimas de las mutaciones y las locuras debidas a la deformante influencia del Señor de la Transformación. Los Hechiceros empezaron a estar cada vez más preocupados por la degeneración de sus hermanos de batalla, hasta que una cábala al mando de Ahrimán, el más poderoso de ellos, se arriesgó a desencadenar la ira de su Primarca Demoniaco y lanzó el drástico hechizo de la Rúbrica de Ahrimaán, purgando así a los Mil Hijos. Esto provocó un gran cisma en el seno de la Legión, ya que la cábala fue disuelta y dispersada por el furioso Primarca, uniéndose posteriormente para luchar junto a diferentes Legiones Traidoras a lo largo y ancho del Ojo del Terror.

Etimología y OrigenesEditar sección Etimología y Origenes


Magnus el Rojoprimarcapsíquicopríncipe demonio, rasgos que encajan en alguien cuyo nombre en latín significa Grande. La pregunta es, ¿por qué “el rojo”? Podría ser una referencia a la expresión red headed step child (intraducible), alguien que es muy diferente de los otros niños y está sometido a abusos y burlas. Aleister Crowley, y su pertenencia a la Orden Hermética del Amanecer Dorado, puede haber influido en este trasfondo. En resumen, Crowley deseaba iniciar un Renacimiento de una nueva era mágica.

La Tempestad, de Shakespeare, nos da el nombre del mundo natal, Prospero. Un mago que busca el conocimiento y quiere perfeccionar sus artes. Prospero está ciego al peligro de sus acciones. Es la búsqueda de conocimiento la que le mete en problemas (la culminación de los cuales es ponerse psíquicamente en contacto con el Emperador). Se olvidó de sus deberes cotidianos como duque y dio a su hermano la oportunidad de alzarse contra él (Leman Russ).

El Emperador Constantino convocó el Concilio de Niza para enfrentarse a un gran cisma que afectaba a la iglesia Cristiana primitiva. Esto tiene su reflejo en el Concilio de Nikaea, donde el Emperador trató el problema de las habilidades psíquicas y cuestiones sobre la divinidad.

Ahriman, el personaje especial, se encuentra en la fe Zoroástrica. En ella, Ahriman es un ser del mal, equivalente de Satán.

El aspecto de los Mil Hijos deriva del antiguo Egipto. Una versión estilizada de las ropas que llevaban los faraones.

viernes, 18 de marzo de 2011

Portadores de la palabra



Extraído de la wikipedia de warhammer 40.000 en español

Orígenes


Lorgar, Primarca de la Legión de Marines Espaciales Portadores de la Palabra, había sido siempre uno de los más escrupulosos y consagrados practicantes del Culto Imperial. Estaba seguro de que sus progresos constantes y metódicos durante la Gran Cruzada, convirtiendo planetas al Culto Imperial con dedicado ahínco, le proporcionarían la gratitud eterna del Emperador, y lo elevarían a una posición preeminente entre los Primarcas. Por tanto, fue un duro golpe para él que el Emperador le reprendiera por su lentitud en cumplir los objetivos primarios de la Gran Cruzada. La misión de los Marines Espaciales era luchar, no perder tiempo en rituales sin importancia ni en la construcción de monumentos.

Más adelante, Lorgar diría que está acción haría caer el velo que le cubría los ojos, y que pudo ver al Emperador como era en realidad: no un dios, si no un hombre irreverente, incapaz de comprender que lo que la humanidad necesitaba era, antes que cualquier otra cosa, una guía religiosa para dar sentido a una existencia que de otra forma no tenía valor. La fe de Lorgar en el Culto Imperial quedó destruida, pero rápidamente encontró un substituto en la forma terrorífica de los Dioses del Caos. Ellos eran dioses de verdad: seres que exigían ser adorados, que en realidad esperaban las demostraciones de devoción y dedicación.

Por tanto, incluso antes de que Horus fuera corrompido, Lorgar empezó a adorar a los Dioses del Caos. Lorgar se recreaba en cada uno de los diferente aspectos de cada uno de los Poderes Oscuros, pero no adoraba a ninguno por encima de los otros. Se consagró al Caos en su forma más pura, el Caos Absoluto, y rápidamente arrastró a los Portadores de la Palabra por el mismo camino. La fanática dedicación que los Portadores de la Palabra habían demostrado en su adoración al Emperador fue rápida y fácilmente dirigida a una devoción igualmente fanática al Caos.

Al principio, los Portadores de la Palabra tuvieron que mantener sus actividades en secreto. Establecieron cultos secretos en los planetas que controlaban o conquistaban, los cuales trabajaban de forma insidiosa para convertir nuevos adeptos al culto de los dioses del Caos. Cuando empezó la Herejía de Horus, los Portadores de la Palabra revelaron inmediatamente su verdadera naturaleza, y en un millar mundos, los Cultos del Caos que ellos habían fundado se levantaron en rebelión abierta. Lorgar y los Portadores de la Palabra, liberados de la necesidad de mantener su adoración en secreto empezaron a adorar abiertamente a los Dioses del Caos.

Después de la derrota de Horus, los Portadores de la Palabra se retiraron al Ojo del Terror. desde allí continúa predicando la palabra del Caos. En los mundos que atacan, los Portadores de la Palabra construyen gigantescos monumentos dedicados a sus Dioses Oscuros, y erigen inmensas catedrales donde los cantos y las plegarias de los adoradores se mezclan con los gritos y aullidos de los que están siendo sacrificados a los Poderes del Caos en altares ensangrentados.

Planeta Natal Editar sección Planeta Natal


Colchis: Había sido una de las primeras colonias humanas y en tiempos remotos llegó a un desarrollo tecnológico envidiable. En tiempos de la gran cruzada y la llegada de Lorgar al planeta este se encontraba en un regreso a la era feudal y dominado por fanáticos religiosos.

Despues de la Herejia de Horus, sufrío un bombardeo orbital con torpedos ciclonicos, Todo el planeta se fracturó y explotó desapareciendo. Su localización es un secreto guardado por la inquisición.

Doctrina de combate


Las tácticas de los Portadores de la Palabra están influidas en gran medida por los demonios que invocan. Utilizan la presencia de demonios para aterrorizar, puesto que se sienten por encima de ellos en la jerarquía del Caos. Es por esto que no tienen reparo alguno en enviar a morir hordas enteras de demonios.

Los Portadores de la Palabra son la única Legión Traidora que sigue contando con capellanes entre sus filas, los cuales imponen un estricto régimen de observación religiosa entre sus hermanos. No obstante, tras abandonar la fe imperial, los capellanes son ahora apóstoles oscuros del Caos. Todos los Portadores de la Palabra deben dedicar cada día un tiempo considerable a actos de sacrificio ritual, estudio de lo oculto, o adoración decadente.

Cuando un Apostol oscuro se encuentran al mando de un ejército, insuflan una fe tan ciega a sus soldados que estos están dispuestos a cometer las mayores atrocidades. El avance de los Portadores de la Palabra solo se puede detener con su muerte o por designio de sus Apóstoles.

Los Portadores de la Palabra luchan de acuerdo con las visiones que tienen sus apóstoles oscuros. El resultado es una táctica de combate que raya la presciencia. Los Portadores de la Palabra obligan a los enemigos hechos prisioneros a que se conviertan a su doctrina y luego los envían como esclavos a construir las más maravillosas catedrales jamás levantadas para los dioses del Caos. Su fe en el Panteón es tan grande que los dioses del Caos les han recompensado con la ayuda de grandes demonios para que puedan alcanzar sus objetivos.

En la Batalla, los Portadores de la Palabra son obstinados hasta el límite, avanzando bajo gigantescos estandartes dedicados al Caos en su infinita variedad de formas, recitando catecismos mientras luchan, ¡y ejecutando al enemigo como castigo por su fracaso en seguir el verdadero camino de la rectitud!

Creencias Editar sección Creencias


Adoran a todos los dioses del Caos por Igual, Son los mas fanáticos de sus seguidores y consideran su misión divina convertir a todos los vencidos a la fe del Caos.


martes, 8 de marzo de 2011

Lorgar: primarca de los portadores de la palabra

Extraído de la wikipedia de warhammer 40.000 en español

Infancia


El primarca Lorgar desapareció de los laboratorios genéticos del Himalaya cuando todavía estaba en su capsula de incubacion al igual que sus 19 hermanos primarcas. Lorgar apareció en Colchis. Colchis era un planeta que había caido en el fanatismo religioso gobernado por diferentes facciones religiosas en constante lucha interna. A las puertas del templo principal de la Alianza llegó un niño de piel dorada que deseaba ser instruido. Los sacerdotes lo educaron en su dogma, y pronto este niño, el primarca Lorgar, aprendió todo cuanto podía aprender y se convirtió en el más devoto servidor de la Alianza. Sus habilidades de oratoria y el poder de su carisma ganó rápidamente adeptos. A la vez que Lorgar ganaba popularidad entre la gente, crecía entre los dirigentes de la Alianza la envidia y suspicacias hacia el.

El joven Lorgar empezó a tener visiones de un magnífico guerrero enfundado en armadura de bronce que llegaba a Colchis, junto con un gigante ciclopeo vestido de ropajes azules. Hasta tal punto eran intensas estas visiones que Lorgar instigado por su amigo Kor Phaeron, comenzó a proclamar que la profetizada vuelta de Dios a Colchis estaba a punto de ocurrir. Comenzó a predicar estas noticias a la gente causando revueltas en contra de las leyes de la “Alianza”. Estas revueltas dieron pie a la jerarquía de la Alianza para deshacerse de Lorgar y le declararon hereje.

Los que iban a detener al primarca fueron asesinados por sus fieles discípulos, con lo que estalló una gran guerra santa donde todos debieron escoger bando. Al final, después de seis años de lucha, ésta acabó cuando los de Lorgar asaltaron y entraron en el templo donde éste se había criado y había aprendido, asesinando a los monjes del interior.

Contacto con el Emperador


Menos de un año después de la Victoria de Lorgar, aterrizó en la capital de Colchis una nave que transportaba al Emperador y a Magnus el Rojo, acompañados por dos escuadras tácticas de los los Mil Hijos. Lorgar reconoció inmediatamente a los dos personajes como los mismos de sus visiones, y juró fidelidad a su padre y creador. Todas las facciones de la Alianza fueron reorganizadas para estructurar la nueva iglesia del emperador salvador, y toda la población de Colchis se unió bajo el nuevo Dios. Las elaboradas celebraciones y actos de piedad se prolongaron durante cuatro meses, aunque se ha dicho que el Emperador no los aprobaba, deseando reiniciar la gran cruzada lo antes posible. A la conclusion de las celebraciones, Lorgar fue nombrado comandante de la XVII legión de Marines Espaciales la cual es conocida como los Portadores de la Palabra.

La gran cruzada


Lorgar lideró a su legión en la gran cruzada, los Portadores de la Palabra perseguian eliminar toda la blasfemia y la herejía en el nuevo imperio. Antiguos libros e íconos fueron quemados, e incontables inocentes asesinados por no mostrar el suficiente celo en su devoción al Emperador. La construcción de inmensos monumentos y catedrales venerando al emperador fueron supervisadas por la legión en los mundos que conquistaban. Los grandes capellanes de los Portadores de la palabra realizaron enormes trabajos para difundir la divinidad e infalibilidad del Emperador dando discursos a ingentes multitudes en todos los planetas. El avance de la legión de los portadores de la palabra era lento en la cruzada pero su dominación sobre los mundos sometidos era completa. En estos tiempos Lorgar escribió el Lectitio Divinitatus, donde el Emperador era lógicamente expuesto como un ser divino. Esta fue la semilla del futuro Culto Imperial. Aun así, el Emperador no estaba contento con el lento progreso de los Portadores de la Palabra, y cada vez estaba mas desencantado con su fanatismo religioso. Uno de los principales objetivos de la cruzada era liberar a la humanidad del yugo de las supersticiones, por lo tanto el emperador reprendió personalmente a Lorgar, informándole de que su tarea era liberar los mundos humanos de la opresión alienígena y no reesclavizarlos con una nueva tiranía. Lorgar fue castigado a un mes de aislamiento sin hablar con nadie y vistiendo únicamente su traje de luto, y en este tiempo estuvo siempre llorando, se dice. El Emperador estaba a punto de reprimir de nuevo a la XVII legión por su retraso en la acción cuando le llegaron noticias de que sus objetivos se estaban cumpliendo con sorprendente velocidad. Satisfecho, el emperador puso su mirada sobre otros problemas. Pero esta vez, los planetas obtenidos por la cruzada no se conquistaban en nombre del Emperador.

La corrupción y la Herejía de HorusEditar sección La corrupción y la Herejía de Horus


Meintras lloraba por los reproches del Emperador, Lorgar escuchó las insinuantes palabras de los Dioses del Caos a través de su mejor amigo y asistente espiritual Kor Phaeron. Eran auténticas divinidades, no ese patético hombre sin honor y que no era capaz de reconocer su poder, además la fe y culto en ellos era algo exigido. Al final, traicionó al Emperador y nombró Maestro de la Fe a Kor Phaeron. Gracias al carácter fanático de su legión, toda ella se corrompió y adoraron al conjunto de los Dioses Oscuros a través del culto al Caos Absoluto.

Aprovecharon su cercanía a Horus y su legión y, gracias a las caóticas logias de davinitas, el capellán Erebus fue enviado y pudo convertir al Señor de la Guera cuando estaba herido y su carácter era más maleable. Mantuvieron en secreto su verdadera fe hasta que Horus inició abiertamente el conflicto de la Herejía que lleva su nombre y entonces los Portadores de la Palabra se le unieron y todos sus mundos conquistados se unieron a la lucha.

Horus conocía la letal táctica y poderío de su hermano Guilliman, así que encomendó a Lorgar la tarea de encargarse de los Ultramarines mientras otras legiones traidoras marchaban a Terra. Puesto que los de Maccrage habían despreciado la religiosidad y el dogmatismo de su legión (ganándose el favor del Emperador de este modo), los Portadores de la Palabra se alegraron y gozaron con tal responsabilidad. Phaeron dirigió este ataque junto con millones de cultistas y adoradores del Caos contra los Ultramarines y emboscaron Calth, pero gracias a la tenaz defensa de los atacados, la XVII legión fue derrotada, si bien consiguieron contaminar y envenenar el sol del sistema, haciendo de Calth un mundo cuya superficie era inhabitable dadas las continuas radiaciones. Lorgar y la otra parte de la legión fueron con Horus y atacaron Terra durante cincuenta y cinco días. Tras su derrota, huyeron al Ojo del Terror y al Torbellino. en su huida causaron enormes heridas en la realidad al entrar al inmaterium.

Tras la HerejíaEditar sección Trás la Herejía


Lorgar fue ascendido a Príncipe Demonio del Caos Absoluto y los Poderes Ruinosos le otorgaron un mundo propio, Sicarus. Cuando ascendió, la disformidad resonó y se oyeron sus gritos de vindicación triunfante, su fe y devoción recompensados con la inmortalidad y el poder desenfrenado.

Ahora, dirige y toma parte en las muchísimas Cruzadas que organizan los Portadores de la palabra para al fin acabar con el Imperio o con cualquier otro enemigo.

Carácter


Lorgar era un primarca que destacaba por su apasionada fe y devoción. Siempre fue profundamente religioso, y veneró al Emperador como a un dios. Sin embargo, esto supuso su perdición. Cuando el Emperador le recriminó por los escasos éxitos que cosechaba, Lorgar buscó un poder que deseara veneración. Y lo encontró en los dioses del Caos.

Relación con los demás primarcas Editar sección Relación con los demás primarcas


Lorgar siempre mantuvo buenas relaciones con los demás primarcas, especialmente con Horus, con el que tuvo una profunda amistad. Lorgar se valió de esta amistad para unirse a la Herejía de Horus y el inicio de la gran guerra.

Influencia en su legión


Los Portadores de la Palabra son guerreros fanáticos que luchan en el nombre del Panteon del Caos. Todas sus acciones son impulsadas por una fe dogmática. Sin duda, esta devoción exagerada es producto de las enseñanzas de su primarca. Éstas se transmitieron al resto de la legión por medio de los capellanes, que al pasar a adorar al Caos cambiaron su nombre por el de apóstoles oscuros.