martes, 8 de marzo de 2011

Lorgar: primarca de los portadores de la palabra

Extraído de la wikipedia de warhammer 40.000 en español

Infancia


El primarca Lorgar desapareció de los laboratorios genéticos del Himalaya cuando todavía estaba en su capsula de incubacion al igual que sus 19 hermanos primarcas. Lorgar apareció en Colchis. Colchis era un planeta que había caido en el fanatismo religioso gobernado por diferentes facciones religiosas en constante lucha interna. A las puertas del templo principal de la Alianza llegó un niño de piel dorada que deseaba ser instruido. Los sacerdotes lo educaron en su dogma, y pronto este niño, el primarca Lorgar, aprendió todo cuanto podía aprender y se convirtió en el más devoto servidor de la Alianza. Sus habilidades de oratoria y el poder de su carisma ganó rápidamente adeptos. A la vez que Lorgar ganaba popularidad entre la gente, crecía entre los dirigentes de la Alianza la envidia y suspicacias hacia el.

El joven Lorgar empezó a tener visiones de un magnífico guerrero enfundado en armadura de bronce que llegaba a Colchis, junto con un gigante ciclopeo vestido de ropajes azules. Hasta tal punto eran intensas estas visiones que Lorgar instigado por su amigo Kor Phaeron, comenzó a proclamar que la profetizada vuelta de Dios a Colchis estaba a punto de ocurrir. Comenzó a predicar estas noticias a la gente causando revueltas en contra de las leyes de la “Alianza”. Estas revueltas dieron pie a la jerarquía de la Alianza para deshacerse de Lorgar y le declararon hereje.

Los que iban a detener al primarca fueron asesinados por sus fieles discípulos, con lo que estalló una gran guerra santa donde todos debieron escoger bando. Al final, después de seis años de lucha, ésta acabó cuando los de Lorgar asaltaron y entraron en el templo donde éste se había criado y había aprendido, asesinando a los monjes del interior.

Contacto con el Emperador


Menos de un año después de la Victoria de Lorgar, aterrizó en la capital de Colchis una nave que transportaba al Emperador y a Magnus el Rojo, acompañados por dos escuadras tácticas de los los Mil Hijos. Lorgar reconoció inmediatamente a los dos personajes como los mismos de sus visiones, y juró fidelidad a su padre y creador. Todas las facciones de la Alianza fueron reorganizadas para estructurar la nueva iglesia del emperador salvador, y toda la población de Colchis se unió bajo el nuevo Dios. Las elaboradas celebraciones y actos de piedad se prolongaron durante cuatro meses, aunque se ha dicho que el Emperador no los aprobaba, deseando reiniciar la gran cruzada lo antes posible. A la conclusion de las celebraciones, Lorgar fue nombrado comandante de la XVII legión de Marines Espaciales la cual es conocida como los Portadores de la Palabra.

La gran cruzada


Lorgar lideró a su legión en la gran cruzada, los Portadores de la Palabra perseguian eliminar toda la blasfemia y la herejía en el nuevo imperio. Antiguos libros e íconos fueron quemados, e incontables inocentes asesinados por no mostrar el suficiente celo en su devoción al Emperador. La construcción de inmensos monumentos y catedrales venerando al emperador fueron supervisadas por la legión en los mundos que conquistaban. Los grandes capellanes de los Portadores de la palabra realizaron enormes trabajos para difundir la divinidad e infalibilidad del Emperador dando discursos a ingentes multitudes en todos los planetas. El avance de la legión de los portadores de la palabra era lento en la cruzada pero su dominación sobre los mundos sometidos era completa. En estos tiempos Lorgar escribió el Lectitio Divinitatus, donde el Emperador era lógicamente expuesto como un ser divino. Esta fue la semilla del futuro Culto Imperial. Aun así, el Emperador no estaba contento con el lento progreso de los Portadores de la Palabra, y cada vez estaba mas desencantado con su fanatismo religioso. Uno de los principales objetivos de la cruzada era liberar a la humanidad del yugo de las supersticiones, por lo tanto el emperador reprendió personalmente a Lorgar, informándole de que su tarea era liberar los mundos humanos de la opresión alienígena y no reesclavizarlos con una nueva tiranía. Lorgar fue castigado a un mes de aislamiento sin hablar con nadie y vistiendo únicamente su traje de luto, y en este tiempo estuvo siempre llorando, se dice. El Emperador estaba a punto de reprimir de nuevo a la XVII legión por su retraso en la acción cuando le llegaron noticias de que sus objetivos se estaban cumpliendo con sorprendente velocidad. Satisfecho, el emperador puso su mirada sobre otros problemas. Pero esta vez, los planetas obtenidos por la cruzada no se conquistaban en nombre del Emperador.

La corrupción y la Herejía de HorusEditar sección La corrupción y la Herejía de Horus


Meintras lloraba por los reproches del Emperador, Lorgar escuchó las insinuantes palabras de los Dioses del Caos a través de su mejor amigo y asistente espiritual Kor Phaeron. Eran auténticas divinidades, no ese patético hombre sin honor y que no era capaz de reconocer su poder, además la fe y culto en ellos era algo exigido. Al final, traicionó al Emperador y nombró Maestro de la Fe a Kor Phaeron. Gracias al carácter fanático de su legión, toda ella se corrompió y adoraron al conjunto de los Dioses Oscuros a través del culto al Caos Absoluto.

Aprovecharon su cercanía a Horus y su legión y, gracias a las caóticas logias de davinitas, el capellán Erebus fue enviado y pudo convertir al Señor de la Guera cuando estaba herido y su carácter era más maleable. Mantuvieron en secreto su verdadera fe hasta que Horus inició abiertamente el conflicto de la Herejía que lleva su nombre y entonces los Portadores de la Palabra se le unieron y todos sus mundos conquistados se unieron a la lucha.

Horus conocía la letal táctica y poderío de su hermano Guilliman, así que encomendó a Lorgar la tarea de encargarse de los Ultramarines mientras otras legiones traidoras marchaban a Terra. Puesto que los de Maccrage habían despreciado la religiosidad y el dogmatismo de su legión (ganándose el favor del Emperador de este modo), los Portadores de la Palabra se alegraron y gozaron con tal responsabilidad. Phaeron dirigió este ataque junto con millones de cultistas y adoradores del Caos contra los Ultramarines y emboscaron Calth, pero gracias a la tenaz defensa de los atacados, la XVII legión fue derrotada, si bien consiguieron contaminar y envenenar el sol del sistema, haciendo de Calth un mundo cuya superficie era inhabitable dadas las continuas radiaciones. Lorgar y la otra parte de la legión fueron con Horus y atacaron Terra durante cincuenta y cinco días. Tras su derrota, huyeron al Ojo del Terror y al Torbellino. en su huida causaron enormes heridas en la realidad al entrar al inmaterium.

Tras la HerejíaEditar sección Trás la Herejía


Lorgar fue ascendido a Príncipe Demonio del Caos Absoluto y los Poderes Ruinosos le otorgaron un mundo propio, Sicarus. Cuando ascendió, la disformidad resonó y se oyeron sus gritos de vindicación triunfante, su fe y devoción recompensados con la inmortalidad y el poder desenfrenado.

Ahora, dirige y toma parte en las muchísimas Cruzadas que organizan los Portadores de la palabra para al fin acabar con el Imperio o con cualquier otro enemigo.

Carácter


Lorgar era un primarca que destacaba por su apasionada fe y devoción. Siempre fue profundamente religioso, y veneró al Emperador como a un dios. Sin embargo, esto supuso su perdición. Cuando el Emperador le recriminó por los escasos éxitos que cosechaba, Lorgar buscó un poder que deseara veneración. Y lo encontró en los dioses del Caos.

Relación con los demás primarcas Editar sección Relación con los demás primarcas


Lorgar siempre mantuvo buenas relaciones con los demás primarcas, especialmente con Horus, con el que tuvo una profunda amistad. Lorgar se valió de esta amistad para unirse a la Herejía de Horus y el inicio de la gran guerra.

Influencia en su legión


Los Portadores de la Palabra son guerreros fanáticos que luchan en el nombre del Panteon del Caos. Todas sus acciones son impulsadas por una fe dogmática. Sin duda, esta devoción exagerada es producto de las enseñanzas de su primarca. Éstas se transmitieron al resto de la legión por medio de los capellanes, que al pasar a adorar al Caos cambiaron su nombre por el de apóstoles oscuros.

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